Lo que conviene saber al alquilar un coche en Nueva Zelanda
Alquilar un coche en Nueva Zelanda es la mejor manera de explorar los diversos paisajes del país a su propio ritmo. Mientras que el transporte público está disponible en las grandes ciudades, es limitado en las zonas rurales, lo que convierte a un coche de alquiler en la opción ideal por su flexibilidad y comodidad. Con carreteras en buen estado y recorridos panorámicos, un coche le permite experimentar viajes por carretera emblemáticos, como el trayecto de Queenstown a Milford Sound o la ruta costera de Auckland a la península de Coromandel.
Para quienes naveguen por las carreteras neozelandesas por primera vez, tómese un momento para familiarizarse con las leyes de tráfico locales y planifique sus rutas utilizando el GPS o aplicaciones de navegación como Google Maps o Waze.
Nueva Zelanda tiene unas normas de circulación estrictas y los límites de velocidad se aplican rigurosamente con radares fijos. El cinturón de seguridad es obligatorio para todos los pasajeros y utilizar un teléfono portátil mientras se conduce es ilegal.
Las carreteras de las zonas urbanas y las autopistas están en buen estado, pero en las regiones rurales o montañosas puede encontrarse con carreteras sinuosas, colinas empinadas y superficies de grava. Conduzca siempre con precaución cuando haga mal tiempo, ya que Nueva Zelanda es conocida por los chubascos repentinos, los fuertes vientos y el hielo en invierno.
Sólo hay unas pocas carreteras de peaje, principalmente en la región de Auckland, y los pagos deben realizarse por Internet. Las estaciones de servicio son abundantes en las ciudades, pero si se dirige a zonas remotas, es mejor repostar con antelación.
Si necesita ayuda durante su estancia en Nueva Zelanda, no dude en ponerse en contacto con nosotros. En caso de emergencia, marque el 111 para los servicios policiales, médicos o de bomberos.
Disfrute de su viaje y explore los impresionantes paisajes, las actividades de aventura y los tesoros culturales de Nueva Zelanda.