En España, como en la mayor parte de Europa, se conduce por la derecha. Los conductores deben llevar consigo un permiso de conducir válido de su país de origen y, dependiendo de su nacionalidad, también puede ser necesario un Permiso Internacional de Conducción (PIC ).
Los límites generales de velocidad en España son de 50 km/h en las zonas urbanas, 90 km/h en las carreteras rurales y 120 km/h en las autopistas. Estos límites se hacen cumplir estrictamente, con radares y multas para los infractores.
Las normas de aparcamiento en las zonas urbanas se aplican estrictamente, y el estacionamiento ilegal puede acarrear multas o que la grúa se lleve su vehículo. Busque las zonas azules, donde podrá aparcar durante un tiempo determinado tras obtener un ticket en una máquina cercana. En muchas ciudades españolas también hay aparcamientos subterráneos o vigilados, que pueden ser una opción más segura y cómoda para los turistas.
Cuando viaje por zonas rurales o pueblos más pequeños, tenga en cuenta que las carreteras son más estrechas y la señalización es menos frecuente. Los conductores españoles son conocidos por su asertividad, especialmente en las autopistas, así que manténgase siempre en el carril derecho a menos que vaya a adelantar y utilice las luces de señalización con suficiente antelación antes de hacer un giro o cambiar de carril.
Si necesita ayuda durante su estancia en España, no dude en ponerse en contacto con nuestro despacho. En caso de emergencia, el número nacional de emergencias es el 112.