Al conducir en Islandia, es importante tener en cuenta varios factores para garantizar una experiencia segura y agradable.
En Islandia se conduce por el lado derecho de la calzada, en consonancia con la mayoría de los países europeos y Norteamérica.
Los límites de velocidad varían según el tipo de carretera; en las zonas urbanas suelen fijarse en 50 km/h, en las carreteras de grava en 80 km/h y en las carreteras rurales pavimentadas en 90 km/h.
El límite legal de alcohol en sangre es del 0,05%, por lo que es aconsejable abstenerse totalmente del alcohol mientras se conduce.
El tiempo en Islandia puede ser impredecible, con condiciones cambiantes como tormentas de nieve y carreteras heladas, sobre todo en invierno. Compruebe siempre las previsiones meteorológicas y el estado de las carreteras antes de viajar. Tenga cuidado en las carreteras de grava, que pueden ser resbaladizas y tener baches. La conducción todoterreno está estrictamente prohibida para proteger el medio ambiente, y la fauna salvaje, como las ovejas y los zorros árticos, puede deambular por las carreteras, sobre todo en las zonas rurales.
Planifique las paradas para repostar con antelación, sobre todo en las zonas remotas, y asegúrese de tener una cobertura de seguro adecuada si alquila un coche.
Los viajeros pueden navegar por la red de carreteras del país sin encontrarse con cabinas de peaje ni tener que pagar peajes. Sin embargo, cabe señalar que algunos túneles, como el de Hvalfjörður, cerca de Reikiavik, sí tienen peaje para determinados vehículos. No obstante, la mayoría de las carreteras de Islandia, incluida la emblemática Ring Road (Ruta 1), están libres de peaje, lo que hace que viajar por el país sea accesible para todos los automovilistas.
Si necesita ayuda durante su estancia en Islandia , no dude en ponerse en contacto con nuestra oficina. En caso de emergencia, el número nacional de emergencias es el 112.